Solo tienes que entregar tu Corazón

“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los de corazón limpio invocan al señor”.

2 Timoteo 2:22

Cuando tenemos un corazón limpio, es porque ya pasamos por un proceso; un proceso de limpieza. Por eso me quiero enfocar más que en todo en esta frase “Corazón limpio”. Un corazón limpio está lleno de la justicia de Dios, la fe, el amor y la paz. Y ahora quiero comenzar haciéndote una pregunta ¿Tu corazón está verdaderamente limpio?

En mi transcurso de vida cristiana he compartido e interactuado con muchos jóvenes; Generalmente lo que he aprendido y vivido es que lo más difícil de nosotros los jóvenes es entregar nuestro Corazón, muchas veces nos resistimos a la voz de Dios, quizás él queriéndonos librar de muchas cosas, posiblemente sean raíces, heridas, malos recuerdos que nuestro pasado a dejado, seguramente hay múltiples cosas que no han podido dejar que entreguemos nuestro Corazón, y pues te quiero preguntar otra cosa ¿Has entregado tu corazón y le has dicho a Dios, Dios obra en mi?¿Te has puesto en la tarea de revisarte cada día y preguntarte si tu corazón está bien?. Si no has hecho esto te animo a que día a día le pidas que escudriñe tu corazón, pídele que mire si hay maldad en ti, que te limpie y renueve tu corazón; me imagino que te preguntaras ¿Qué gano en esto? Pues te diría que mucho, primero es que Dios quiere traer libertad a tu vida y sanar tu corazón, lo otro es que quiere bendecirte porque su palabra dice que él prueba nuestro corazón para dar a cada uno su camino, según el fruto de de sus obras. (Jeremías 17:10). Con esto te quiero llevar a que pienses por un segundo y digas, será que Dios me va a bendecir si hay maldad, resentimiento, angustias en mí. Crees que si tienes todo esto Dios te va a dar eso que tanto deseas. Que tus frutos nos son los suficientes para él bendecirte, que tu camino no es el correcto.

Yo pase por muchas circunstancias, donde mis sueños, metas, mis más anhelados deseos se fueron al suelo, en esos momentos dije que porque estaba pasando por eso si verdaderamente Dios estaba conmigo, decidí retirarme y abandonar todo, después de algunos meses por la misericordia de Dios volví a sus caminos, reflexionando me había dado cuenta que mi corazón estaba demasiado endurecido, la cual no permití que Dios entrara y obrara en mi vida, y vi que Dios muchas veces nos prueba de formas distintas, él hace que nos demos cuenta de nuestros errores y el mío no fue entregar mi corazón, para que el obrara e hiciera su voluntad.

Te comento esto para que veas que todos estamos expuestos a esto y nadie es inmune; Bueno me enfoco en esto, porque es lo que ha detenido nuestro proceso con Dios “NO entregar nuestro corazón”. Te reto a que lo entregues y me tomo el atrevimiento de asegurarte que si lo haces, Dios te va a permitir ir más allá de donde no has ido y empiezas un nuevo caminar con él, ya no habiendo en nosotros rencor, envidia, angustias. Y así pasar a otro nivel, un nivel dónde vas a experimentar nuevos retos, proyectos y vas a tener muchas metas por alcanzar.

Después de todo estos dile, Dios guarda mi corazón porque tu palabra dice que de aquí mana la vida y solo la vida la das tu y permítame estar atento a lo que me quieres hablar, más que todo a mi CORAZÓN.

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